—Oye, ¿no te meterá en problemas tenerme aquí?
Zuko se sirvió otra taza de té. —Por favor Sokka, ¿quién me va a reprender? ¿Mi padre?
—Wow que gracioso —dijo, rodando sus ojos—. En serio, ¿no sería un escándalo que pases tanto tiempo con un plebeyo?
—¿Escándalo? Sokka, eres un héroe al igual que Aang. Nadie cuestiona que pasemos tiempo juntos.
—Bueno, es verdad, soy una leyenda —respondió con arrogancia.
Zuko sonrió. —Además, no creo que sea un secreto que tan "cercanos" somos.
La seguridad de Sokka desapareció, dejándolo con un leve sonrojo.
—¿Hace mucho calor?
—Callate.
Su novio se burló.