Los sonidos desesperados de NuNew al intentar respirar llenaban la habitación.
Zee apretó con más fuerza su garganta, podía sentir como su laringe se estrujaba, negándole el oxígeno a su pareja.
Los ojos de NuNew no podían enfocar bien el rostro de Zee, su vista se nublaba e incluso le costaba derramar sus lágrimas.
Zee pensó que se veía hermoso.
NuNew se aferró a la muñecas de Zee, clavando sus uñas hasta que saltaron gotas de sangre.
Solo entonces Zee lo soltó. NuNew tosió, jadeando entre sollozos intentando respirar.
—Estuviste increíble, Nhu —dijo, dándole un beso en sus mejillas húmedas.